23 de octubre de 2006

Biblioteca Virtual Agencia Laín Entralgo



A mediados de este mes de octubre, los Médicos Inspectores y Enfermeros Subinspectores de las Inspecciones Sanitarias de Área (ISAs) han venido recibiendo las respectivas acreditaciones como usuarios de la Biblioteca Virtual Agencia Laín Entralgo (bvaLE). No cabe duda que, aparte de la evidente utilidad para nuestra formación continuada, este es un instrumento de gran valor para las diversas funciones que hemos de desarrollar, y muy especialmente, para documentar las investigaciones de los Informes por Responsabilidad Sanitaria (Patrimonial) por demandas al Servicio Regional de Salud de Madrid y sus dispositivos asistenciales, debidas a presuntos eventos adversos.

La estructura de menús (horizontal superior) y de barras de accesos laterales son bastante intuitivas y se ofrece un buen "Manual de Uso" en formato pdf, con múltiples enlaces, así como una breve pero instructiva sección de FAQ (Frequent Asked Questions - Preguntas más Frecuentes). A través de ellos se accede a un numeroso conjunto de fuentes y repertorios bibliográficos, tanto de revistas como de libros electrónicos, de forma gratuíta para el personal sanitario de la Comunidad de Madrid.

No obstante, consideramos que no sería mala idea la organización de un curso de aprendizaje específico para la bvaLE, como el recibido por Médicos y Enfermeros de Atención Primaria a primeros de 2006; se mejoraría sin duda la explotación de este recurso.

Por otra parte, en un futuro próximo, cuando se actualicen los enlaces de nuestro blog, se incluirá uno para la bvaLE. Finalmente, creemos justo reconocer que esta ha sido una buena gestión de la Subdirección General de Inspección Sanitaria (SGIS).

17 de octubre de 2006

Oposiciones a Médicos Inspectores y Enfermeros Subinspectores


El pasado 16 de octubre se han publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) sendas convocatorias de oposiciones para ingresar en la Administración Sanitaria de la Comunidad de Madrid como funcionarios tanto del Cuerpo Superior de Inspección Sanitaria, Escala de Médicos, como del Cuerpo de Subinspección Sanitaria.

Nos felicitamos de que, por fín, desde que se produjeran las "Transferencias Sanitarias del Insalud a la CM" en enero de 2002, se convoquen estas primeras oposiciones que consolidan los mencionados cuerpos de funcionarios. Sólo dos "peros...": el escaso número de plazas convocadas y el rebaje de nivel de las correspondientes a los Médicos Inspectores y que fue motivo de un artículo anterior en este blog.

En cuanto a los Médicos Inspectores, se convocan 10 plazas: 6 por turno libre y 4 para promoción interna (para funcionarios del grupo B, licenciados en Medicina), que podrán acumularse al libre, si no se cubrieran. El procedimiento de selección es de tipo Concurso-Oposición, con tres ejercicios sobre un programa de 108 temas; una fase de concurso y un curso selectivo, formativo y práctico. También se prevé la creación de una lista de espera para funcionarios interinos con los opositores que no hayan superado el proceso y que cumplan una serie de requisitos. El archivo completo de la convocatoria puede obtenerse en este enlace.

Por lo que se refiere a los Subinspectores, se convocan 8 plazas: 5 por turno libre y 3 para promoción interna (para funcionarios del grupo C, con titulación de DUE), que podrán acumularse al libre, si no se cubrieran. El procedimiento de selección es de tipo Concurso-Oposición, con tres ejercicios sobre un programa de 80 temas; una fase de concurso y un curso selectivo, formativo y práctico. Igualmente, se creará una lista de espera para funcionarios interinos con quienes no hayan superado el proceso y cumplan una serie de requisitos. El archivo completo de esta otra convocatoria puede obtenerse haciendo clic aquí.

El Regreso del Dr. House


Hoy regresa a Cuatro TV (Martes, 22:00 h), en su segunda temporada, el polémico Dr. House, un peculiar colaborador de nuestro Blog.


9 de octubre de 2006

Reflexiones sobre las Funciones de la Subinspección de Servicios Sanitarios


El pasado mes de mayo se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana el Decreto de Organización y Funciones de la Inspección de Servicios Sanitarios de esa Comunidad Autónoma; su artículo 53 trata de los Subinspectores. En los borradores elaborados por la Comunidad de Madrid (CM) para regular las funciones de la Inspección de Servicios Sanitarios, igualmente se ha reservado un artículo a la Subinspección; aunque éste bastante más escueto, como comentamos en un artículo previo en este blog.

Dada la lentitud de su desarrollo (dos años desde los primeros borradores) y la comentada referencia, creemos que es buen momento para reflexionar sobre las funciones de la Subinspección. Para los lectores que conozcan menos el tema, debemos aclarar que los Inspectores son Médicos o Farmacéuticos (según la Escala correspondiente) y que los Subinspectores son Enfermeros. La legislación Estatal aclara que la función de inspeccionar corresponde a los Inspectores y que la de los Subinspectores consiste en apoyarles en sus funciones.

En nuestro ámbito se han reproducido los mismos roles iniciales que en la relación asistencial entre medicina y enfermería aunque con dos salvedades: una evolución mucho más tórpida y una separación de funciones que en muchos casos no está determinada por la formación previa (no se aprende a inspeccionar, evaluar o acreditar ni en la facultad de medicina, ni en la escuela de enfermería). Por tanto, no es el título el que habilita la función.

Generalizando, existen tres visiones de la interrelación profesional:
1. Los Subinspectores son auxiliares de los Inspectores. Su función sería simplemente ayudar y hacer lo que indiquen los Inspectores. No hay que definir funciones propias del Cuerpo (ya no Escala, sino Cuerpo independiente de acuerdo con la legislación de la CM). En Madrid, esta parece ser la tendencia actual, dada la redacción del borrador de reglamento de funciones mencionado.

2. Funciones independientes. Los Subinspectores realizarían las tareas de Inspección relacionadas con el quehacer profesional de la enfermería asistencial. A título de ejemplo, informes para autorización de consultas de enfermería, evaluación o acreditación de tareas de enfermería, informes de responsabilidad patrimonial que afecten a estos profesionales, etc.

3. Trabajo en equipo. Algunos pensamos que el trabajo en equipo enriquece, que la aportación de distintos profesionales mejora el resultado. Hay actividades en la Inspección que corresponden a un profesional, y éstas vienen definidas por la Ley y por la lógica: decretar o indicar un alta de IT lo tiene que decidir un médico; un expediente a un facultativo lo tiene que hacer un médico. Pero existen otras muchas que pueden ser desarrolladas por distintos profesionales: definir criterios o estándares, informar sobre las condiciones estructurales de un centro sanitario, etc.

Consideramos que deben reservarse a cada profesional las funciones exclusivas a las que le habilita su Título (no podría ser de otra forma ya que de no ser así incurriríamos en intrusismo), del resto todo podría ser, al menos, discutible.

Por tanto, opinamos que los profesionales de la Subinspección merecen más atención en el futuro Reglamento que regulará las funciones de la Inspección de Servicios Sanitarios, considerando la actual redacción un desprecio al trabajo que los ATS Visitadores (actuales Subinspectores) han desarrollado durante muchos años.

Uno de los objetivos de este artículo, como de todos los que publicamos, es suscitar la reflexión y estimular el debate y la emisión de las diversas opiniones de nuestros lectores interesados en el asunto. Por ello, invitamos a continuar esta exposición –incompleta sin aquéllas- en el apartado de comentarios, al pie del artículo.

3 de octubre de 2006

Reseñas de Artículos de Interés: J.R. Repullo y J.J. Rodríguez Sendin

El pasado 8 de septiembre el diario El País publicó un excelente artículo de los Dres. J.R. Repullo y J.J. Rodríguez Sendin titulado "La Sanidad Pública ante la Crisis del Profesionalismo y el Buen Gobierno" (para consultar la fuente original, hacer clic aquí). Por su oportunidad, acertado análisis y valentía de exposición, lo reproducimos en nuestro blog con la autorización expresa de uno de sus autores, el Dr. Repullo, lo cual le agradecemos profundamente.

En el artículo se critica el "libérrimo" sistema de designación de los puestos directivos de la sanidad pública porque crea "un modelo cortesano o palaciego" de la gestión sanitaria. Esta es una impresión que tenemos todos aquéllos que llevamos tiempo de desarrollo profesional en la administración sanitaria. Cada vez más, y ya llevamos años, se ha ido seleccionando un perfil de gestor obediente y sumiso (lo cual no es sinónimo de leal) en el que estas características priman sobre su formación o capacidad profesional. Ello se agrava en aquellos casos en que ni siquiera tienen una plaza en propiedad a la cual regresar tras el cese (o casi peor, teniéndola la abominan), siendo cautivos de conservar su "cargo" a toda costa, con una "adhesión inquebrantable".

Dr. José Ramón Repullo
El Dr. José Ramón Repullo Labrador, que es Médico Inspector, tiene una dilatada carrera profesional dedicada a la gestión y administración sanitaria habiendo desempeñado importantes cargos. Asimismo, posee una extensa experiencia como docente e investigador, con numerosas publicaciones, que ha desarrollado especialmente desde su Jefatura de Departamento de Política y Economía Sanitaria en la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III. Actualmente, además es presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).

Dr. Juan José Rodríguez SendinEl Dr. Juan José Rodríguez Sendin es un "clásico" de la defensa y promoción de la profesionalidad del Médico en sentido amplio y, especialmente, del generalista. Destacó por ello en la gestión de la Sociedad Española de Medicina General (SEMG). Actualmente, además es secretario general de la Organización Médica Colegial (OMC).

Por otra parte, el 15 de septiembre, el diario sanitario electrónico Acta Sanitaria publicó una
entrevista con el Dr. Guillermo Sierra, expresidente de la OMC, en la que coincide con los autores del artículo reseñado en la confusión en el perfil de los directivos sanitarios entre lealtad y sumisión.

"La Sanidad Pública ante la Crisis del
Profesionalismo y el Buen Gobierno"

El buen gobierno -de lo público y lo privado- está siendo un tema central en todas las sociedades democráticas avanzadas, como respuesta a los complejos problemas que tienen que enfrentar. Mientras las empresas buscan códigos de buen gobierno, las administraciones públicas intentan mejorar la calidad técnica de sus decisiones, y su base de legitimidad, a través de nuevos valores e instrumentos como la participación, la transparencia, la rendición de cuentas, las conferencias de consenso, las agencias especializadas, etcétera.

Poco ha entrado aún este debate de modernización en el sector público español, y en la sanidad. Se ha hablado mucho de descentralizar la gestión, pero poco de crear órganos colegiados de gobierno en hospitales y centros de salud. Se han mantenido en la práctica unos sistemas arcaicos de nombramiento y cese de los directivos de los hospitales y gerencias de atención primaria, donde la discrecionalidad política ha reinado sin necesidad alguna de vestir o argumentar las decisiones.

Estos sistemas de "libérrima designación" de puestos gerenciales y directivos por parte de los políticos crean un modelo cortesano o palaciego con altos costes: cambios inesperados, precipitados por afinidades políticas o personales, nombramientos y ceses inexplicables e inexplicados, distorsionan los objetivos del directivo, cuya continuidad depende de complacer al de "arriba", más que de desarrollar un proyecto de gestión o cambio institucional con los de "abajo".

Preocupados por esta situación, en marzo de 2005 se puso en marcha una interesante iniciativa desde la Organización Médica Colegial (OMC), y con la participación de dos sociedades científicas de Salud Pública y Gestión Sanitaria (SESPAS y SEDISA), se convocó un foro bajo el título Nuevo profesionalismo en la clínica y en la gestión, y se abordó precisamente la necesidad de una alternativa a esta politización excesiva y estéril en la que está sumido el Sistema Nacional de Salud. Fruto de esta iniciativa nació una propuesta de Decálogo para el buen gobierno de los centros sanitarios y la profesionalización de la dirección, que ha tenido una notable difusión y que puede encontrarse en la web de la OMC.

Lamentablemente, en vez de avanzar en un nuevo "contrato social" para profesionalizar a nuestros directivos, retrocedemos y el modelo cortesano se extiende a las jefaturas clínicas de los hospitales. Nos referimos a las destituciones que la Consejería de Sanidad de Madrid ha aplicado a un tercio de los jefes de servicio del hospital Severo Ochoa, en el contexto de una aparente operación de castigo a todos los facultativos que han tenido una posición crítica o incómoda con la consejería en el caso de las sedaciones presuntamente contraindicadas a enfermos terminales. Esta irrupción de la política en la clínica choca con la exigencia que formula a los médicos la Asociación Médica Mundial en su declaración de Ginebra: "No permitir que consideraciones de afiliación política, clase social, credo, edad, enfermedad o incapacidad, nacionalidad..., se interpongan entre los deberes del médico y los pacientes".

La purga del Severo Ochoa constituye un hecho insólito en la historia reciente de la sanidad pública española que rompe el statu quo existente, pone en riesgo el delicado equilibrio que hasta hoy preservaba la esfera del profesionalismo médico, que estimulaba el tránsito hacia la gestión clínica y la autonomía de los equipos profesionales. No se trata ahora de entrar en el problema de las sedaciones, como desencadenante, sino del nuevo problema sobreañadido a causa de las destituciones: estos ceses de Leganés se han producido invocando el concepto de "puesto de confianza" o el de "libre designación", sin necesidad de formalidad, motivación, o argumentación jurídica o técnica.

Por tanto, y de facto, se crea un precedente que quiebra el precario profesionalismo existente en la gestión clínica, y entroniza la discrecionalidad más absoluta por parte de los responsables políticos sobre los nombramientos de las jefaturas clínicas. No sabemos si los que pueden aceptar este método por simpatía política o proximidad ideológica son conscientes de que una vez validada dicha discrecionalidad, puede convertirse en un arma de doble filo ante futuros cambios políticos. Y de lo que se trata es precisamente de quitar la excesiva politización de este ámbito, y no de incrementarla.

En 1984 se cambió un modelo de jefes de servicio-sección vitalicios por otro de mayor responsabilidad y autonomía, en el cual los nombramientos se harían por concurso abierto, valorando a la persona y al proyecto de gestión del servicio, y reevaluando periódicamente la competencia en función de los resultados conseguidos. Se trataba de incorporar al papel de jefe clínico un ámbito más amplio de gestión clínica con competencias sobre recursos, personas, actividad, calidad y resultados. Pero en vez de profundizar en este camino de profesionalismo y gestión, parece que en Madrid se pretende entrar en el reino de la arbitrariedad política o gerencial; libre designación no significa libérrima disposición de vidas y haciendas por parte de los que tienen la responsabilidad política e institucional. No se puede admitir, aunque puedan hacerlo, que los responsables políticos abusen de su posición de autoridad: la relación orgánica de jerarquía no significa subordinación pasiva; no es posible aceptar que la voluntad discrecional de un político sea lo único jurídicamente válido a la hora de administrar los puestos de dirección y jefaturas de servicio, sin otras consideraciones profesionales, gestoras y de garantías procedimentales.

Con independencia de lo que los tribunales puedan decir al respecto, sería importante hacer llegar a la conciencia de ciudadanos, pacientes, profesionales, organizaciones sindicales, colegiales y científicas... que así no se llega a ningún buen puerto: que esta ruta de politización partidaria de la sanidad sólo conduce al desprestigio de la gestión de la sanidad pública, al queme de sus mejores profesionales, a la inhibición de cualquier vocación de compromiso directivo, y a la acumulación de problemas y tensiones que acabarán descapitalizando y haciendo irrespirable la vida cotidiana en las instituciones sanitarias. Y todo esto acabará deteriorando el sistema público de salud y pasando factura a nuestros conciudadanos, y especialmente a los pacientes.

El uso de la jerarquía y el poder como vía corta para alcanzar objetivos, además de insensato, no ayuda a construir verdaderas soluciones. La virtud de las sociedades democráticas avanzadas estriba en su capacidad para la gestión compartida de la autoridad y el poder; aportando gobernabilidad estable y resultados a medio plazo. Es en este ambiente donde puede germinar el compromiso, la implicación, la cohesión, la ética de servicio público y la creatividad por parte de los profesionales. Ellos son nuestro activo fundamental, y sólo un esquema de gobierno con cesión responsable de autonomía y de iniciativa puede crear legitimidad y motivación para un modelo de futuro que difícilmente podrá admitir otras fórmulas. Los que sí creemos en este modelo de futuro para la gestión pública de nuestro Sistema Nacional de Salud no dejaremos de propugnar la necesidad de un renovado profesionalismo en la gestión y la práctica clínica.

[Nota editorial: Tipografía cursiva y "entrecomillados" según el original; enlaces web activados por los editores para la versión electrónica.]

2 de octubre de 2006

II Congreso Nacional de la FAISS. Comunicaciones e Inscripciones


Nuestros compañeros de la AISSCAM (Asociación de Inspección de Servicios Sanitarios de Castilla - La Mancha), nos comunican la ampliación del plazo de presentación de Comunicaciones hasta el día 10 de octubre. Así, que animamos a presentarlas a todos aquéllos que estaban ajustados de plazos o que dudaban en hacerlo.





Asimismo, como continuación de nuestro avance en el blog, hacemos un nuevo llamamiento a todos los interesados en los contenidos del programa del II Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS) para que soliciten la financiación de su asistencia, a sus respectivas Direciones Generales o correspondientes Órganos Directivos, y se inscriban para asistir a Almagro del 25 al 27 de octubre.

¡Los compañeros de la Inspección

Sanitaria de toda España os esperan!

Related Posts with Thumbnails